Diez lecciones de creatividad que impulsan tu negocio

1. No penalices el fracaso. La innovación requiere experimentación, y esto nos puede conducir inevitablemente a fallar. El error será un paso adelante si estás seguro de que cada intento sigue un plan bien concebido. Penalizar el fracaso hace que tu equipo se desanime a seguir intentándolo. Debes crear una cultura que recompense la innovación y la experimentación, en la que el fracaso sea visto como una experiencia de aprendizaje.
2. A cualquier compañía le interesa convertir a su equipo en una incubadora de innovaciones antes que seguir un modelo de negocio estático.
Si no lo intentas, nunca tendrás éxito. Habla con clientes, inversores. El resultado de tus “experimentos” será el mejor indicador sobre el éxito de tu producto o servicio.
3. Cambia tu forma de ver las cosas. Las visiones estereotipadas bloquean al visionario. Imagina aproximaciones contradictorias, y acostúmbrate a trabajar con conceptos opuestos. Algunos expertos recuerdan que en ocasiones elevar el precio de un producto o servicio vendiendo la idea de estatus puede llevarte a tener más clientes que entrar en una guerra de precios.
4. Debes conseguir un equilibrio en tu compañía entre aquellos que son creativos y los que ejecutan y hacen efectivamente las cosas.
5 Delega y confía en tu equipo. Es la única forma de crecer eficazmente. El fundador de una start up no puede hacerlo todo solo.
6. La diversidad es aliada de la creatividad. Haz todo lo posible por rodearte de verdadera diversidad intelectual. Si quieres ser más creativo necesitas ampliar tu círculo social e incluir en él a gente que sea diferente a tí. Esa red más extensa de contactos te abre a nuevas formas de pensar.
7. Descubre las áreas en las que eres más débil y contrata a gente apasionada y experta en esas cuestiones.
8. Comparte tu visión del negocio. Si tienes nuevos proyectos creativos que necesitan salir adelante, tu equipo se implicará en ellos si sabe por dónde vas.
9. Celebra los éxitos y recompensa las victorias de tus colaboradores. Es una forma de fidelizarlos e implicarlos.
10. Puedes llegar a ser lo que pretendas ser. La actitud influye en el comportamiento, pero el comportamiento también influye en la actitud.

Si aplicáramos a la tecnología el modelo del fútbol tendríamos pequeños Mark Zuckerberg

Bernardo Hernández, director de producto de Google, ha dicho:
“En España hay un ecosistema que favorece el fútbol y por eso somos campeones del mundo. En el cole, en el recreo juegas al fútbol. Los domingos cuando te vas al campo juegas al fútbol. Los padres, cuando ven que el niño despunta un poco lo llegan a los centros de alto rendimiento de los equipos importantes. Se juegan ligas de fútbol y los equipos están gestionados como sociedades anónimas. Se traen a los mejores del mundo a jugar a nuestra liga. Se destinan muchas decenas de millones de euros a la inversión en que se tenga la calidad. Existe la atención mediática de media hora de telediario donde te hablan sólo de fútbol. Imagina ahora que eso mismo se hiciera con la iniciativa empresarial: media hora en el recreo, fines de semana con tus amigos, el padre te lleva a un taller”. En ese caso, Hernández no duda en asegurar que “tendríamos los mejores emprendedores del mundo, porque en el fondo hay una técnica detrás de todo esto”.

Diseñar y desarrollar cualquier cosa importante es un reto increíblemente difícil. Nuestro objetivo es tratar de traer la calma y la simplicidad a problemas increíblemente complejos de forma que no tengas que preocuparte de la solución, no tengas que preocuparte de lo duro que resultaron esos problemas antes de ser finalmente resueltos.
Nosotros intentamos desarrollar productos que parezcan de algún modo inevitables. Que te dejan con la sensación de que esa es la única solución posible que tiene sentido. Nuestros productos son herramientas y no queremos que el diseño se interponga en el camino. Estamos tratando de traer simplicidad y claridad, tratamos de dar un orden a los productos.

Jonathan Ive, sobre la función del diseño